


🕉️ Para mí, poder decir hoy “estoy ROTA” es un lujo. En un mundo donde todo parece perfecto y nunca pasa nada, TU mundo puede venirse abajo por las distintas situaciones que atravesamos — ya sea en lo laboral, sentimental, familiar o social—. Poder expresar lo que realmente sentimos, reconocer que estamos rotos, es un paso gigantesco hacia la REparación, hacia la REconstrucción.
🐛 Esta filosofía me fascina porque no busca ocultar, busca hacerse cargo de lo que sucede. No desecha lo que ya “no sirve”; reinventa, renueva y resignifica. ¿Acaso no hacemos eso constantemente en nuestras vidas? ¿Quién no ha pasado por un dolor, una pérdida o una desilusión tan grande que nos dejó roto? Sin saber por dónde seguir… ¿Volviste a ser la misma persona después de eso? Claro que no. Lograste ponerte de pie, secar tus lágrimas y seguir adelante. Y mi absoluto respeto y admiración para aquellas personas que no solo eligieron salir adelante, sino que también PERDONARON y SE PERDONARON. ¡Olé por esas personas que lo entendieron todo!
🦋 Te invito a que no te olvides de quién fuiste en esas circunstancias. A que abraces esas heridas tan valiosas que hoy forman parte del diseño más original, único y exclusivo: el que eres.
🧘♂️ Te dejo una tarea: tómate un momento de silencio y quietud. Recuerda un instante en el que hayas aplicado el kintsugi en tu vida… y agradece esa obra de arte que te pertenece.
🎨 ¿Qué cicatriz tuya, si la miraras con ojos de amor, se convertiría hoy en oro?